Así, con la soltura de quien lleva cien vidas vividas, me hizo el amor; mas me besó con la ineptitud del recién nacido que sólo sabe que ha venido al mundo para llorar.

10 noviembre 2013

Tal vez nos hemos precipitado,
quizá era tarde cuando ya tenía estriado el corazón,
protagonista de mil batallas
en las que poco ha salido vencedor.
Aquel día, Madrid estaba de un gris abstruso 
y aun así me besabas un pulmón, 
y qué respirar tan bonito.
No deberíamos estar juntos, 
te destrozaré como hicieron conmigo,
porque en la vida se da lo que se recibe, 
dicen.
Esto no será bueno para ninguno,
ya que un bello prematuro
y una cruel bestia 
nunca han sido fáciles de casar.
Y es tan cruda la realidad en la que, 
desafortunadamente o no, nos encontramos, 
que se me atraganta en el esófago tanto humo
imposible de digerir.
Tenemos que finalizar esta grandeza juntos 
y tomar caminos distintos...

...distintos
sin saber que el mundo es redondo,
y por mucho que algún día demos un estrepitoso paso, 
por muy escarpado que esté el suelo, 
no nos separa ni el destino que nos unió.

03 noviembre 2013

El mate de la realidad contrasta con el brillo de sus alas blancas, blanquísimas, que rompen el viento con cada vuelo. Ningún viaje lo hace en vano, siempre tiene donde hacer verso las penas. Tal es su influencia que, cuando no despierta, el cielo llora como nunca, dejando en las calles un cruel hedor del que nadie escapa.
Si la soga amaga ahogarme, acude, la rompe y se queda. Si no viniera, ¡ay si no viniera!
Con sus blancuras, sus mejillas pasión, el batir de alas de fondo y la esperanza en la yema de cada uno de sus dedos. ¡Ay si no apareciera!
Si falta el aire él nos lo respira. Si faltamos nosotros él nos da a luz. ¡Ay si no estuviese!
Y es que si viene, sin alas no sirve. Y si pierde el ángel las alas, ¡qué no pasa si las pierde! Ya no quedará esplendor en la hierba.

14 octubre 2013

Sí.
Lo sé.
Sí era él.
Tenía los ojos oscuros,
unos labios carmesí para persuadir,
gruesos, tan gruesos como dos míos.
En su tez los despojos de vida,
tan dura como olvidada, de abismos tan eternos.
La bruma de sus cabellos se me antoja lúgubre,
mas la arena de su tacto eclipsa al mismo mar.
De atractiva belleza con aires insondables, como si grisácea
fuera, entre una cosa y otra, cruda verdad.
Ocre es la luna esta noche abstrusa,
el champán brinda por ti
y qué no daría yo.
Irte, perderte y morir.
Sí era él.
Lo sé.
Sí.

09 octubre 2013

De quererte, pasé mis años engañada en una calle sin salida,
donde dar marcha atrás era arriesgado y trepar era imposible.
No estaba previsto.
En la nevera había un post-it: 'empieza de cero'.
Y lo hice.
Podría haberme decepcionado toda la vida si era esto
lo que me iba a esperar.
Había enmudecido demasiado pronto,
quizá por las noches sin futuro,
quizá porque era otoño
y como las hojas, caíamos sin retorno.
El gélido viento nos cambió,
era el correveidile que nos contó al mundo.
Sin embargo, lo que dejó huella,
fue el fino rumor de tu voz.
Y así siempre te tenía.
Aunque dicen que nunca estás solo
si estás contigo mismo.

23 septiembre 2013

Me miraba como se mira a los difuntos, echando de menos, con la sensación de que jamás volvería a olerme. Su tez doraba vislumbraba al sol y aún así el tren nunca llegó a pararse. Seguía hacia el paraíso de las caricias perdidas, donde los que no saben amar van a esconderse. Allí estaba hasta que la calidez de sus labios devolvía el color a mi carne. Cuando se acerca, puedo oír el mar embravecido, algo así como suplicando llevárselo. Pero ya no hay marcha atrás, está conmigo aquel hombre en estreno, y le ato, le ato con mi voz para que asocie la felicidad con mis cuerdas vocales. Le ato, para que si algún día se olvida de mí, le ponga mi voz a todas las mujeres, y se vuelva loco pensando que la luna también sabe hablar.

04 septiembre 2013

¿Cuántos errores habéis cometido? errar nos hace ser personas. O al revés. ¿Cuántas personas estarán equivocándose mientras te bebes una rubia en la barra del primer bar de aquella esquina, pensando que haces lo correcto?
Un gato siempre llama dos veces y teniendo siete vidas espérate lo peor. Lo prometido es duda, ya que las deudas se han dejado de fiar. Que el vaso se rompe estando medio lleno y medio vacío.
Los rotos más selectos en tu ombligo, lluvia de escombros que cada día esquivo. Las ruinas más turísticas en cada parte del órgano que nos hace vivir, que yace inerte por el asfalto, cuatro estaciones, llueva o nieve, sin refugio ni remedio. Y eso es un símil de cómo vive todo ser en este mundo, ¿no?
Tenemos los ojos en trampas ajenas, las manos donde nadie pueda sentirlas, el olfato atrofiado, el gusto en otras lenguas y el oído en latidos que se creen débiles por no saber amar.
Besos desde el ártico de mi ser, llantos desde mi piel. Quién lo iba a entender. Manchamos lugares anónimos con nuestra firma desdibujada imposible de difuminar, perdemos la cabeza sin ningún objetivo y las opciones se nos acaban yendo.

Calles con aires de domingo, como si viviéramos en otro día.