Así, con la soltura de quien lleva cien vidas vividas, me hizo el amor; mas me besó con la ineptitud del recién nacido que sólo sabe que ha venido al mundo para llorar.
25 abril 2012
Las cosas se pusieron crudas cuando empecé a necesitar algo que me mataba cada vez que lo tenía. Se pusieron nefastas cuando alguien que ansiaba ver era el que buscaba mi mal. Cuando su comportamiento execrable hacía correr día y noche mis lágrimas por los surcos de las mejillas que se me enrojecían mil veces cada semana. Y buscaba, y lo intentaba, impedir que las orillas de mi cuerpo no se erizasen cada vez que veía tu figura desdibujada en el horizonte de las calles. Le quería abrazar pero era lo que me hacía morir. El morir se nos quedó demasiado pequeño, y vivir quizá ni siquiera existió para nosotros. Con él los grandes polos opuestos de la felicidad y el dolor eran sinónimos. Lo nuestro no eran metáforas, eran oxímorones que cobraban menos sentido conforme el tiempo avanzaba con sus agujas. Sin embargo, lo que más me duele de todo aquello... es la infelicidad que me producirá el resto de mis días el saber que en mi uniforme oquedad solo tú cabes.
23 abril 2012
Hoy es 23 de abril, día para ser mencionado.
Supuestamente, deberíais haber oído que es el Día del Libro por ser el día de fallecimiento de importantes autores como Miguel de Cervantes, William Shakespeare o Garcilaso de la Vega.
Sería absurdo que mi persona explicara en este instante lo increíble que es la lectura, ya que al menos por alguna razón estáis leyendo esto. Para mi gusto, es un día no para celebrar nada raro como muchos piensan, sino para fomentar el placer que supone leer un relato, un libro, una historia... pocos saben apreciar ese tipo de cosas verdaderamente. Quizá prestar atención a las cosas que digo es algo atronador, yo lo entendería. A fin de cuentas, yo lo que quería desear a todo el que leyese esto, es que disfrute al máximo de la imaginación que brota a partir de unas simples líneas, y de cada nexo escrito por gente que tiene grandes cosas que decir al mundo. Como diría tal vez Neruda, 'Hay un cierto placer en la lectura, que sólo el lector conoce'.
20 abril 2012
Creía seguir dormida cuando abrí los ojos. La luz del sol me molestaba y hacía que los ojos me llorasen. Pensé, y no podía creer todo lo que había pasado antes de acostarme. Todo el mundo que hubiera visto aquello podría haber pensado que tengo al novio más maravilloso del mundo. Pero yo pensaba en cierta medida, lo contrario. Él nunca era de detalles, de hacer cosas tan grandes por mí. Algo había cambiado, todo esto había marcado un antes y un después en lo que ha sido nuestra relación en los últimos dos años. 'Buenísimos días princesa, he estado toda la noche sonriendo porque hoy te iba a ver, más tarde podré besarte. Te quiero'. No sabía ni qué contestar, no podía aún asimilar la felicidad que me producía estar bien con él. Es que no podía vivir sin su cariño. Definitivamente, primero desayuno y luego pienso, me levanté hambrienta como de costumbre. Era jueves, mi madre trabaja, mi padre también, mi hermano no tiene vacaciones. Me gustaba la soledad a ratos, era cuando realmente podía ser yo y hacer lo que quisiera, por supuesto. Mi padre me hubiese regañado por desayunar una rebanada de pan untado por tomate y ajo cubierto de una loncha de jamón. Un sonido lejano interrumpió mi sesión mañanera televisiva. Parece que en vista de no contestar Hache me había enviado otro mensaje. 'Anda, sosa, mira por la ventana y acoge un pobre desgraciado'. No podía dar crédito. ¡No podía ser! Pues sí, lo era. Hache estaba mirando hacia arriba con ojos risueños, con una cazadora y la bufanda que le regalé, hacía algo de frío.
- ¡SÚBEME RAPUNZEL!
Quería reírme a carcajadas, o llorar de alegría, no sabía muy bien qué.
Corrí hacia la puerta y al abrir me dio la sensación de que llevaba toda la vida esperándome en aquella puerta.
- ¡SÚBEME RAPUNZEL!
Quería reírme a carcajadas, o llorar de alegría, no sabía muy bien qué.
Corrí hacia la puerta y al abrir me dio la sensación de que llevaba toda la vida esperándome en aquella puerta.
14 abril 2012
" Y es cierto…Es tan cierto que terminamos enamorándonos de la persona que siempre estuvo a nuestro lado, porque dos almas tan compatibles no pueden estar separadas por mucho tiempo. Es sorprendente como con el tiempo nos damos cuenta de todos esos detalles que poco a poco se fueron convirtiendo en amor. Y aunque al mundo le parezca extraño, estas dos almas siempre estuvieron destinadas a juntarse. En el fondo… nosotros también lo sabíamos. "
Source: http://almasdiferentes.tumblr.com/
02 abril 2012
Los latidos de mi corazón se convierten en galopazos, como si fuera el correr de un caballo, conforme se acerca el día de estar en la obligación de desvelar lo indesvelable. Es tan extraña esta forma de doler... no estar segura de si volveré a ser feliz algún día, como aquellos en los que aun con el problema más temeroso a cuestas, sonreía como una novia en su boda, como alguien que ama cada segundo más. Sin embargo, hace meses que sólo soy alguien que imita el nacer de una persona: todo el día entre lágrimas, hablando con sollozos, queriendo sin medida a pesar de todo, aunque también sin esperanza. Si puediera pedir un deseo sabría perfectamente cuál pedir. Siento ganas de engullir el mundo, pero aun así siempre termino haciendo lo que haría cualquier persona capaz de comprender lo que es el sufrir, y es postrada en cama, sofá, sillón, etc, buscando una explicación a todos los por qué del destino. Creo firmemente en el destino, y le pido cada día una nueva oportunidad de poner las cosas en su sitio, de que sea todo justamente como antes, sin un milímetro de diferencia.
27 marzo 2012
La mañana estaba preciosa, a diferencia de mi vida. El sol hacía entreverse buscándole las cosquillas al manzano que hay en frente de mi ventana. Es intenso, puesto que alcanza mi rostro sin pedir permiso a las cortinas. Me sentí con fuerzas sacadas de Dios sabe donde, para encender mi móvil tras tres días sin haber podido hacerlo. Me apuñaló el corazón el hecho de tener que ver nuestra foto en la pantalla. Dieciseis llamadas perdidas, cuatro mensajes de texto y alguno en el buzón de voz. Casi todas las llamadas eran de mi madre y de mis amigas. Y los mensajes... había uno de Hache. Lo abrí con miedo, decía: '¿Podemos vernos en un par de días? Necesito hablar contigo' El mensaje era de ayer, con lo cuál debía contestarle antes de mañana, aunque no mereciera contestación alguna. Me sentía impotente, sin saber reaccionar, ¿qué decir? ¿Me hiciste daño? Eso era obvio y supongo que lo sabrá. 'Mañana podemos vernos en el Parque Central a las seis. Te espero'. Apenas unos minutos después sonó el teléfono, era él: 'No hará falta que me esperes'. Era impropio de él contestar con rapidez, pero ya veo que la brevedad no la había perdido. No había dado señales de vida y ahora quería verme. No entendía nada y eso me hacía daño, yo siempre busco un por qué para cada minoría del mundo. En realidad, ansiaba el momento de verle, para qué negarlo, desde que le conocí siempre había sido así, nunca perdí el nudo asfixiante en garganta y estómago que se me producía antes de verle. Nuevamente en el ecuador del día necesitaba un respiro, era lo que últimamente me pedía el cuerpo. Salí, pero avisé para que luego no hubiera malentendidos de horas y esas tonterías que siendo madre acabaría entendiendo. Futuro lejano. Parque Oeste, como no, cinco de la tarde. Hoy la gente no se hacía notar, tal vez por la brusca bajada de temperatura que amenazaba a todo el país. Me volví a sentar en aquel banco, con mi gorro de lana y mi bufanda blanca a juego. El viento agitaba mis pestañas y penetraba en el abismo de mi chaqueta. En diez minutos no se acercó nadie por allí, aunque lo agradecí porque lo que necesitaba era estar sola y al fin lo había conseguido.Vi una sombra lejana que se acercaba por el horizonte de la calle Manhattan pero no le di importancia. Los gorriones inocentes habían sido los únicos capaces de animarse a salir con tal frío. Un paro cardíaco interrumpió mi cúmulo de pensamientos alocados, alguien había posado su mano en mi hombro.
- Sabía que estabas aquí, estaba totalmente seguro.
- Sabía que estabas aquí, estaba totalmente seguro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)